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Pedro Aguirre Cerda
nació en
Pocuro, cerca de
Los Andes, en febrero
de 1879. El número
7 de 11 hermanos
de una familia cuyo
padre, un modesto
agricultor, falleció
cuando él
tenía 8 años
y cuya trabajadora
madre cuidaba de
sus hijos al tiempo
que cumplía
con las labores
del campo. Un niño
de campesino que
cada día
recorría
una legua a caballo,
de ida y vuelta,
a su escuela en
el pueblito de Calle
Larga.
Tras cursar humanidades
en el Liceo de San
Felipe, Pedro partió
a estudiar a Santiago,
graduándose
como Profesor de
Castellano, en el
Instituto Pedagógico
en 1900 y titulándose
como abogado cuatro
años después.
Su memoria, en Derecho,
se titulaba "La
instrucción
secundaria en Chile"
y en ella, el futuro
estadista ya desplegaba
inquietudes y respuestas
sobre un tema que
vislumbraba con
claridad: la importancia
de la educación
como motor de progreso
social y económico
del país.
Se especializa en
Derecho Administrativo
y Financiero en
la Universidad de
la Sorbona y estudia
Economía
Política
y Legislación
Social en el Colegio
de Francia. A su
regreso, en 1914,
se desempeña
como profesor en
el Instituto Nacional,
siendo posteriormente
elegido presidente
de la Sociedad Nacional
de Profesores.
Como es tradición
entre los políticos
laicos, a pesar
de haberse criado
en el catolicismo,
ingresa a la Logia
Masónica,
lo que pronto lo
conduciría
a integrar el Partido
Radical, del cual
fue presidente.
Distintas responsabilidades
parlamentarios anteceden
a su nombramiento
como Ministro de
Justicia e Instrucción
Pública,
en el gobierno de
Juan Luis Sanfuentes.
Desde ese cargo
impulsó la
Ley de Instrucción
Primaria y luchó
por elevar el nivel
económico
de los profesores.
Opositor de la dictadura
del General Ibáñez,
encabezó
el Frente Popular
y ganó en
las elecciones de
1938 al candidato
derechista Gustavo
Ross. Asumió
bajo el lema "Gobernar
es educar".
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