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Más allá del
rescate patrimonial, es la necesidad de hallar
las respuestas que conduzcan al desarrollo sustentable
y a una mejor calidad de vida lo que, en definitiva,
motiva el incansable trabajo de Paul Landon y
su esfuerzo por la valorización del capital
social y espiritual de la cultura rural.
Por Rosario Mena
Tras más de doce años
al aire con su programa en Televisión Nacional,
que en los últimos años ha vivido
el aumento sistemático de su audiencia,
el periodista y conductor Paul Landon no vacila
en afirmar que "existe una generación
Tierra Adentro". Profesionales jóvenes
y estudiantes que siguen el espacio y envian e
mails con comentarios a su sitio web. Que frecuentemente
invitan a Landon a dar conferencias a las universidades,
y en los que él cree fervientemente. "Tengo
una gran fe en los jóvenes. Creo que hay
gente que está despertando a una conciencia,
a una búsqueda total".
Entre sus incesantes viajes a lo largo y ancho
de Chile, además de todo el trabajo de
producción y postproducción en Santiago,
el conductor encuentra el tiempo para ejercer
su puesto de Director de Extensión de la
Universidad Austral de Valdivia, en donde ha podido
observar el interés de los alumnos en los
temas relacionados con los pueblos originarios.
Un fénomeno que se condice con el inédito
posicionamiento en la opinión pública
chilena de la importancia del patrimonio cultural
y que Landon atribuye a una exclusividad del ser
humano dentro del reino animal: "es el único
que tiene en su cabeza el concepto de revolución.
El sistema de producción imperante, que
provoca una fragmentación y una pérdida
de sentido, te aleja cada vez más del origen
de las cosas. Entonces surge la necesidad de recuperarlo.
Eso es lo que está pasando con los jóvenes.
Se ve en el rock chileno. En el éxito que
han tenido grupos como Los 3, Los Prisioneros".
Etica del futuro
Cuando el interés del reporteo atraviesa
desde los viejos cuequeros de Valparaíso,
hasta los usos industriales de un determinado
recurso natural, pasando por las artesanías
autóctonas, el significado del pehuén
para el pueblo mapuche, los curanderos o los ingeniosos
inventores de localidades rurales, las motivaciones
se diversifican. Pero todas ellas apuntan a un
solo sentido: armonizar la relación del
hombre con su entorno. El respeto y valoración
de la diversidad étnica, la explotación
conciente de los recursos y la producción
limpia, la integración del conocimiento
popular y campesino al desarrollo del país,
son sólo algunos de los aspectos concretos
que contribuyen a la realización de una
meta tan ambiciosa como necesaria, que se liga
indisolublente a la viabilidad de un desarrollo
sustentable.
"Es un tema ético y filosófico,
que finalmente tiene que ver con el amor. Quererte
significa querer que te desarrolles en un medio
lo más amoroso posible. Los campesinos
se han dado cuenta de que tienen que manejar un
equilibrio para que la cosa funcione. Los han
obligado a producir cada vez más, dentro
de una violenta política cortoplacista
de explotación indiscrimada de los recursos.
La capacidad de adaptación y el manejo
de su medio ambiente que tienen los distintos
pueblos que habitan el territorio, en condiciones
diversas y extremas, es nuestro principal patrimonio".
Un capital social y cultural
que debe ser aplicado por la industria. "Estoy
convencido de que las empresas tienen opciones
de producir limpio, sin contaminar y sin agotar
los recursos, sin arrasar con el patrimonio, y
creo que cualquier empresa que no tenga una fundamentación
ética en este sentido está destinada
al fracaso. Las industrias que se han integrado
bien y se han consolidado en las comunidades han
tenido una preocupación y una proyección".
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