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"La República
ya murió, por lo tanto no hay nada que
celebrar el 2010". "En Chile todas las
revoluciones se han hecho para el pueblo pero
sin el pueblo". "La identidad es un
problema de adolescentes", son algunas de
las afirmaciones que lanza el historiador y académico
Alfredo Jocelyn - Holt, a propósito de
la conmemoración del 18 de septiembre.
En entrevista con Nuestro.cl, uno de los estudiosos
que más ha profundizado en el período
histórico de la Independencia, revisa los
mitos en torno a ella, y proyecta sus consecuencias
en nuestra sociedad.
Por Rosario Mena
Desde el exterminio de
las culturas originarias, hasta la rigida estructura
hacendal, el historiador señala que el
cambio político que marca el inicio de
la República no implica, en lo inmediato,
un cambio socio-cultural ni económico.
El historiador , a partir
de la Independencia, proyecta como un rasgo nacional
"la revolución desde arriba".
El historiador declara
muerta la República y afirma la permanencia
en Chile de regímenes "cívico-militares".
Entender la Independencia como un proceso, que
se abre el 18 de septiembre de 1810 pero que continúa
hasta hoy, es el enfoque que sostiene el historiador
y académico Alfredo Jocelyn -Holt : "La
independencia es una coyuntura dentro de un largo
proceso de emancipación, que es un proceso
de modernización. Lo interesante es ver
el cabildo del 18 de septiembre como un hecho
político, que abre un cambio a una sociedad
tradicional que entra en una modernización,
a través de las ideas políticas,
sin necesidad de una revolución".
Huir de los relatos esquemáticos y de las
fechas emblemáticas aparece como el primer
requisito para un verdadero acercamiento crítico
a nuestra historia: "Reducir la historia
a un calendario de efemérides no es la
forma más adecuada de hacer ni comprender
la historia, lo interesante es intentar problematizar
aquello que se presenta como una maqueta".
Muchos mitos son los que, en su opinión,
se han transmitido sobre la Independencia. "Primero,
que nos hemos independizado; segundo, que nos
independizamos de España; tercero, que
en 1810 pasamos a ser una democracia; cuarto,
que la independencia es el comienzo de Chile;
quinto, que la independencia es una revolución.
Como todos los mitos, tienen algo de verdad. Pero
hay que volverlos históricos, cuestionarlos,
problematizarlos. Esa es la labor del profesor
en la sala de clases, del historiador que escribe
libros, del museo que presenta una muestra histórica",
asegura quien es uno de los estudiosos que más
ha profundizado en la Independencia, y autor de
esta parte del guión museológico
del Museo Histórico Nacional.
Como pocos, Jocelyn
- Holt ha intentado "hacer un close up"
a esta contingencia destacando su legado ideológico
y dando cuenta del contexto político y
cultural. Es así como la muestra del período
en el Museo se inicia con una sala denominada
"El colapso del Imperio", como una forma
de "refererirse a una unidad temporal muy
extensa, que es la de la incorporación
de territorios a un imperio español que
va creciendo y a la vez decayendo y se va desgastando.
La competencia de Francia, Holanda, Inglaterra
terminan por mermar la hegomonía que tenía
España en América. Aún así
es un imperio que sobrevive por largo tiempo,
de hecho hablamos español y hemos integrado
la cultura occidental a través del prisma
español, en ese sentido el imperio no se
ha acabado. En cualquier caso, la independencia
es un colapso extremadamente rápido e inesperado
pero con consecuencias que llegan hasta nuestros
días".
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