Comunidad Activa
Sugerir Temas
Sugerir Agenda
Sugerir Link
Perfiles
Inicio/Notas y Reportajes/Rescate/Perfiles...
1 / 2 / 3 /
Abril 2009
Gonzalo Rojas
Maestro apasionado

 

Radicado en Chillán hace ya 30 años, Gonzalo Rojas, Premio Nacional de Literatura y Premio Cervantes 2004, ha continuado su destacado trabajo literario desde la tranquilidad de la provincia. Una obra en la cual existencia y poesía son sustantivos inseparables. Considerado uno de los grandes poetas chilenos vivos, junto a Nicanor Parra, y uno de los gestores del “boom latinamericano”, su figura se identifica con la originalidad, la aventura, el amor por las letras, la vocación de maestro y la pasión erótica, de la cual da cuenta el documental Monógamo Sucesivo, del realizador Pablo Basulto. “El que vive sin amor, mejor que se marche del planeta”, sentencia el escritor.

Por Rosario Mena


Haz click en el ícono para ver el video
Documental Monógamo Sucesivo de Pablo Basulto.

Un recorrido por los grandes temas presentes en la poesía de Gonzalo Rojas, a través de puestas en escena por lugares que marcaron su vida, en Alemania, España y Francia, entre otros países, además de Valparaíso, hasta llegar a Chillán, ciudad en la cual se radica. Allí sostiene una conversación con su gran amigo, el escritor chillanejo Volodia Teitelboim, sobre la literatura, la amistad, el amor y la muerte. Con la participación de destacadas actrices nacionales, como Tamara Acosta y extranjeras, como Paulina Gálvez y María de Medeiros.

Tras su exilio en Alemania Oriental y posteriormente en Venezuela, a donde Gonzalo Rojas llegó en 1975 con su segunda mujer, Hilda, y el hijo de ambos, Gonzalo, el “poeta de Lebu” – puerto en el que nace en diciembre de 1917- regresa a Chile en 1979 y se instala en Chillán, donde reside hasta la actualidad. Desde este centro de operaciones, y vinculado a la zona sureña donde vivió gran parte de su infancia y juventud, el Premio Nacional de Literatura y Premio Cervantes 2004 ha estado durante todo este tiempo desplazándose tanto a Santiago como a otras ciudades del país y del extranjero, viajando a universidades de Alemania, Estados Unidos, México y España.

Hoy, a sus noventa y un años (cumplidos en 2008) el cansancio y más de una complicación de salud lo mantienen con moderada actividad en su casa de este enclave varias veces destruido y reconstruido a fuerza de movimientos telúricos. Ciudad que ha visto crecer a varios gigantes de nuestro patrimonio cultural, como Violeta, Nicanor y Lalo Parra, y ha sido cuna de próceres y grandes creadores, partiendo por el Padre de la Patria hasta llegar a Claudio Arrau, pasando por el pintor Pacheco Altamirano, la escultora Marta Colvin, la escritora Marta Brunet, el cantante y músico Ramón Vinay, entre otros.


Amante perpetuo

Hasta su provinciana residencia se trasladaron en cuatro oportunidades el realizador Pablo Basulto y la periodista Loreto Contreras, quienes reunieron al poeta y al escritor Volodia Teitelboim (otro chillanejo de los grandes), para dilucidar la historia de una disputa amorosa entre ambos. La protagonista: Hilda May, con quien Rojas contrae matrimonio en segundas nupcias. Las entrevistas realizadas en estos encuentros, y cuyos extractos fueron publicadas en un libro titulado “Palabras al vuelo”, son recogidas en el documental Monógamo Sucesivo, que entre otros hallazgos, cuenta que Volodia Teitelboim enviaba cartas de amor a la muchacha, cuando Gonzalo Rojas ya se había casado con ella.

El nombre de la cinta reproduce una declaración del escritor Gabriel García Márquez al ser consultado acerca de su relación con las mujeres, dando a entender que solía enamorarse después de cada encuentro anterior. Declaración de principios a la que adhiere el escritor chileno Volodia Teitelboim en el documental de Basulto. La historia, que incluye actuaciones de destacadas actrices nacionales y extranjeras como Paulina Gálvez o Marìa Medeiros, y que es filmada en locaciones de París, Londres, Madrid, además de Chile y Alemania, comienza en 1958, cuando Volodia Teitelboim y Gonzalo Rojas conocen en el Primer Encuentro de Escritores de Concepción a la estudiante de 17 años, Hilda May. La relación amorosa que ya unía a Rojas con la joven, no fue obstáculo para Teitelboim, quien confiesa haber sido víctima de un flechazo a primera vista. "Era difícil sacarle los ojos de encima, con toda la clase de fabulaciones que tiene la mente humana. Ella era literaria, era culta... Las tenía todas", rememora.

 
Subir
1 / 2 / 3 /

Prohibida la reproducción de imágenes y textos sin previa autorización escrita.
     
     ¿Tu Favorito?  Escríbenos
 Mapa
 Créditos  Un Sitio:
 Patrocina:
 Ganador del: