| Tras
una larga historia de conflictos y reinvindicaciones,
que hasta hoy se manifiestan, el gobierno se hace
eco de las demandas de autonomía por parte
de los pascuenses. La respuesta es el estudio de
una propuesta para declarar la isla como "territorio
especial", integrado en el Estado chileno pero
con una independencia administrativa cuyos términos
aún están por definir. Un proyecto
cuya concresión exige cambios constitucionales
y que, seguramente, no dejará satisfechos
a los independentistas más radicales, que,
quieranlo o no, seguirán siendo chilenos.
Una comisión de notables,
presidida por el Ministro del Interior, José
Miguel Insulza, e integrada también por
el presidente del Senado, Andrés Zaldívar;
el ex Presidente Patricio Alywin; el ex ministro
Enrique Correa; el ex subsecretario Luciano Fouillioux;
el gobernador, Enrique Pakarati Ika; el alcalde,
Pedro Edmunds, y el presidente del Consejo de
Ancianos de Pascua, Alberto Hotus, y la Subsecretaria
de Desarrollo Regional, Adriana Delpiano, acogió
para su estudio los planteamientos pascuenses
tendientes a la autonomía de Isla de Pascua.
El objetivo es elaborar una propuesta para declarar
la isla "terriorio especial" lo que
implicaría autonomía administrativa
pero no independencia del Estado chileno. Proyecto
de largo plazo cuyo modelo y estatuto jurídico
áun no está elaborado y cuya aplicación
requiere de una reforma constitucional.
El alcalde de Isla de Pascua, Pedro Edmunds, destacó
la necesidad de una legislación especial,
que defina el grado de autonomía para su
administración, que incluya autogobierno,
representación parlamentaria,y financiamiento
de la Ley de Presupuestos. Para Edmunds, quien
aclaró que cualquier modificación
administrativa debe respetar el rol y jerarquía
del Consejo de Anciano, el acuerdo alcanzado es
un "hecho inédito", que permite
afirmar que "Isla de Pascua prontó
será un territorio que tendrá autonomía
administrativa y autogobierno". Por su parte,
el Presidente del Consejo de Ancianos recomendó
la vinculación con la Quinta Región,
para recibir apoyo en caso de emergencia. Ambos
señalaron que la voluntad predominante
en los isleños es lograr una atonomía
administrativa manteniendo el estatus jurídico
actual en varias materias y que son pocos los
que plantean la independencia total.
Pero existen. Son los
sectores más radicales, que afirman su
autonomía en base a los dictámenes
de sus antepasados, desconociendo el acta firmada
en 1888 por el capitán Policarpo Toro ante
las autoridades de la isla, para decretar la soberanía
del Gobierno de Chile sobre su territorio. Alegan
que dicho documento, que nunca fue ratificado,
fue tergiversado, y que, en realidad, establecia
la total independencia de la Isla, sobre la cual
el Estado chileno sólo debía actuar
como benefactor.
|