Antigua estación de tren de Cartagena.
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Cartagena, Las Cruces e Isla Negra
Los balnearios y sus poetas (continuación)

 

Para escribir su novela Gran señor y rajadiablos, Eduardo Barrios se empleó como administrador de La Marqueza. Así pudo conocer de cerca el mundo rural chileno.

En ese mismo fundo se recibió a varios de los republicanos españoles que llegaron al país después de la Guerra Civil. Este fue el tema de una novela que tuvo gran éxito en Chile y los Estados Unidos a principios de los años 90: El Paraíso de Elena Castedo.

Cuando el tren llegó hasta Melipilla el viaje se acortó mucho y más aún cuando, en 1911 la vía férrea se extendió hasta el llamado Puerto Viejo de San Antonio, donde se habían construido rompeolas, pequeños muelles y embarcaderos para una incipiente actividad portuaria. Desde ahí podía seguirse en carreta a Cartagena. Esta vez el viaje debía hacerse con tiros de a lo menos cuatro caballos, ya que era necesario subir una cuesta empinada por un precario camino de tierra.


Se abren dos espacios

En 1922, el tren llegó por fin a Cartagena. Desde allí hasta Las Cruces, se construyó, por la playa, un ferrocarril de tracción animal. Con el tiempo los caminos que unían al litoral con Santiago también fueron mejorando. Tanto así que en febrero de 1927 se realizó una carrera de autos entre la capital y Cartagena. El ganador, Aladino Azzari, hizo el trayecto en casi el mismo tiempo que demoramos hoy por las supercarreteras.

Al abrirse la comunicación con el litoral se construyeron allí dos espacios: uno ritual y otro mítico. El primero fue el balneario que es una forma de ritualidad social y de vida veraniega. Por otra parte, los artistas y escritores comenzaron a construir el mar y el paisaje costero: acantilados, roqueríos, marismas, como un espacio mítico que desde entonces ha llenado muchas páginas y telas.

La facilidad del traslado alentó no sólo a los veraneantes, sino a artistas y escritores que podían desplazarse entre Santiago y el litoral, y convertir a éste en un espacio para la reflexión y la creación.
 
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