|
"La comunidad crece
desde los niños" es una afirmación
que sirve de punto de partida para el proyecto
educativo La Maison de L'Enfance. Originado en
Concepción el año 1979, este "Centro
Educativo de Observación y Creación"
plantea una opción educativa que se encarna
en la idea y práctica de una comunidad
educativa real. En este colegio -ubicado en Peñalolén-,
se busca hacer realidad en conjunto una comunidad
activa y sólida, desde la Corporación
de Desarrollo que los sustenta "Ambiente
de Niños".
Por Virginia Rioseco
Empinado
en la montaña, cerca de los cerros de la
precordillera, se encuentra La Maison de L'Enfance
un colegio que encarna una suerte de ideal ciudadano:
participación real en comunidad.
Y para que sea "real", se creó
una instancia en la cual la unión cooperativa
de niños, niñas, padres y profesores
ofrece un soporte propicio para que se materialice
esta idea, a través de una corporación:
Ambiente de Niños.
Esta comunidad educativa es activa no sólo
en su interior sino que hace oír su voz
más allá de los límites territoriales
y arquitectónicos del colegio con acciones
concretas Un ejemplo de ello es la ponencia en
un encuentro sobre cultura organizado por la Universidad
La República que se realizó el viernes
2 de abril en el Hospital San José. En
esta oportunidad Jeanine Charron Presidenta de
la Corporación Ambiente de Niños
y Directora del colegio, expuso sobre la importancia
de la cultura en los párvulos y el apoyo
de los padres a este trabajo.
En este encuentro tras definir cultura como el
conjunto de producciones creativas del hombre
que transforma el entorno y éste repercute
a su vez modificando a aquél, se propuso
que la relevancia del desarrollo de la cultura
en los niños en una etapa inicial es prioritario
ya que así forma parte de su identidad
no sólo en el sentido de los ciudadanos
del futuro sino porque hoy son ya ciudadanos a
sus coros años de vida.
Porque la formación de la sensibilidad
es una de las claves de toda educación.
Y es la educación de los sentidos sobre
los cuales se basa la conciencia y luego la inteligencia
y juicio del individuo lo que contribuirá
a la formación de una personalidad integrada
en la medida en que éstos establezcan una
relación armónica y habitual con
el mundo exterior. De esta manera se concreta
la participación de la Corporación
en el debate público acerca de educación
y cultura con ejemplos concretos que se muestran
en el día a día del quehacer educativo.
Y de ahí que la Maison de L' Enfance pueda
definirse como una casa grande donde aprender
es vivir.
- Sin
alejarse de la vida
- Mirar
el futuro desde la cordillera
- Responsabilidad
con el entorno
|