Eduardo Linqueo participó como guía durante un paseo cultural en Quillota, organizado por la Corporación Patrimonio Cultural de Chile.
 
Linqueo durante una reunión de la Federación Chilena de Amigos de Museos.
 
Te Recomendamos
- Especial: VALPARAÍSO, Patrimonio de la Huanidad.
 
Comunidad Activa
Sugerir Temas
Sugerir Artículos y Links
Publicar en Agenda
Ropa Tendida
incio/opinión/ropa tendida...
Julio de 2002

Los que verdaderamente construyen patrimonio
Por Cecilia García-Huidobro FzK

Después de un agitado viaje a Noruega, donde me tocó participar en la reunión anual del Directorio de la Federación Mundial de Amigos de Museos, vuelvo a Chile a enterarme de la triste noticia de la muerte de Eduardo Linqueo Linqueo. Tanto ajetreo en el área del patrimonio y tamaño balde de agua fría me aterrizan de plano, en una reflexión profunda, acerca del verdadero sentido del quehacer que nos convoca día a día.

Eduardo Linqueo, Presidente del Círculo de Amigos del Museo de Quillota, historiador abnegado en sus ratos libres, fuerte impulsor de la zona; nunca perdió los vínculos con su sur mapuche natal y fundió con especial gracia los dos mundos que confluyen en la identidad chilena. Su natural simpatía y, por sobre todo, su calidad humana trasparente y bondadosa lo hizo ser apreciado y querido por quienes lo conocieron.

Fue miembro de la Corporación Patrimonio Cultural de Chile y entusiasta director de la Federación Chilena Amigos de Museos. Sus vínculos se extendieron a muchos museos e instituciones culturales donde dejó huella su paso. No buscó ni la figuración ni los honores. Su trabajo arduo fue siempre motivado por un genuino amor al patrimonio chileno y sus vestigios. Recuerdo muy especialmente la tremenda sencillez y cariño que nos demostró, cuando hicimos un paseo cultural a Quillota y él actuó como uno de los orgullosos guías.

Eduardo Linqueo representa a esa casta de personas que hacen lo que tienen que hacer y lo hacen bien, sin ninguna estridencia. Hay varios Eduardos Linqueos en nuestras alejadas bibliotecas, en los museos regionales, en los trabajos comunitarios, en las escuelas rurales, en asociaciones y organizaciones movidas por el interés de un país mejor. Esos Eduardos Linqueos son los que verdaderamente construyen nuestra identidad y la van forjando, desde un espíritu humilde y dedicado. Son los que trabajan a la luz de una lámpara, que se queda encendida hasta tarde en la casa y que son pocos los que conocen los inmensos frutos de sus desvelos. Son los que no aparecen en las revistas ni los diarios, pero que, sin ellos, las noticias serían mas desabridas.

Eduardo Linqueo, con su fructífera vida y su abrupta partida nos mueve a detenernos a pensar en el sentido de lo que hacemos. Un día tampoco estaremos y debemos preguntarnos si todo lo que dejaremos tendrá huella o no ha sido más que una inercia mecánica. Con Eduardo nos queda claro que no fue así. Como sociedad, debemos valorar a todas las personas que, anónimamente dejan su individualismo de lado y se funden en un interés colectivo. Esas son las personas que no han pasado en vano por la vida y que su ausencia nos dejan un amargo vacío.

A través de nuestro amigo, Eduardo Linqueo, rendimos un homenaje a todos los que con su abnegación nos dejan un país mejor y les agradecemos con sinceridad su alegre paso por la tierra.

 
subir
 
< 1 >
     
Prohibida la reproducción de imágenes y textos sin previa autorización escrita.
Agregar a Favoritos
Escríbenos
Mapa del Sitio
Créditos
Un Sitio
Patrocina