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Diciembre 2002

Historia de Zapallar:

Un balneario y sus fantamas (continuación)
 

Científicos, príncipes y piratas

Los antiguos balnearios querían parecerse al paraíso. Proclamaban la belleza de su paisaje y las bondades de su clima. En una guía turística de 1915 se lee que según el profesor sueco Skottesberg, de la Universidad de Upsala, el clima de Zapallar es mejor que el de la Costa Azul. Aseguraba, además Skottesberg, no haber encontrado en ninguna parte del mundo vegetación más espléndida que las de Zapallar y Juan Fernández. Por su parte, un sabio austriaco, el doctor Aann, luego de estudiar por 50 años todos los climas del mundo, por encargo del emperador Francisco José, dictaminó en su obra La climatología médica del mundo: "el mejor clima para el hombre, es la costa de Aconcagua, Zapallar, Chile".

Tal vez esa fama paradisíaca llevó al balneario a visitantes ilustres, como el príncipe de Baviera, que en 1947 fue huésped de José Ureta, entonces gerente del Banco Español.

Carlos Larraín recuerda la época de oro, cuando Zapallar recibía a príncipes y presidentes, cuando los ministros llegaban en acorazados, y al desembarcar sufrían "inolvidables fracturas perniles".

Pero Zapallar no sólo fue el balneario de los poderosos. También veraneaban o vivían allí intelectuales, científicos y artistas, como el naturalista Federico Johow, el filólogo Rodolfo Lenz, el pintor Álvaro Casanova, o el doctor Germán Valenzuela Basterrica, que salvó el honor nacional, al aclarar por peritaje forense el célebre crimen cometido en la embajada alemana en Santiago.

Zapallar tiene también sus leyendas. Benjamín Vicuña Mackenna recuerda que allí desembarcó el famoso corsario Francis Drake, en noviembre de 1578. Un caverna natural del lugar fue bautizada "La cueva del pirata" -cosa que ha ocurrido en varios otros balnearios- y desde luego circularon historias de entierros de riquezas fabulosas. En los años '40 se formó incluso una sociedad para buscar los tesoros enterrados en Zapallar, se compraron equipos detectores de metales y se hicieron excavaciones, pero el oro de Drake nunca apareció.

 
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