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Hoy sólo la habitan
el viento y el mismo sol que resquebrajó
la piel de los trabajadores del salitre. Cerró
definitivamente sus puertas en febrero de 1960,
luego de la disolución de la compañía
propietaria. Junto a seis oficinas más
fue subastada en 1961, por 820 mil escudos, moneda
de la época.
Junto a Santa Laura, Humberstone fue declarada
Monumento Nacional en 1970 (en 1989 las tortas
de ripio fueron anexadas a la declaratoria). El
caserío está postrado en el abandono.
La mayoría de las paredes están
rayadas, en el interior de las casas hay papeles
y mugre. Los turistas se empeñan en dejar
escrito que aquí estuvieron o que se aman.
Al parecer eso es todo lo que son capaces de hacer
por uno de los lugares que muestra una historia
aún reciente para los chilenos.
Su historia
Fue establecida en 1872 por la Peruvian Nitrate
Company con el nombre de La Palma, en conmemoración
de la batalla librada en la localidad del mismo
nombre, cerca de Lima en 1855.
Pasó por diferentes
dueños, hasta que en 1932, bajo el poder
de la Compañía Gibbs sufrió
la primera paralización de sus actividades.
Luego fue adquirida por la Compañía
Salitrera de Tarapacá y Antofagasta (COSATAN),
siendo sometida el año 1934 a una reestructuración
y rebautizada con su nombre actual en recuerdo
al "padre del salitre". Ese año
se construyó el campamento y posteriormente
la iglesia, el mercado, el hotel, el teatro, el
hospital, la escuela, la piscina y las casas para
los jefes, empleados y obreros.
El 17 de enero de 2002, Humberstone,
junto a la oficina salitrera Santa Laura, fue
adjudicada por la Corporación del Museo
del Salitre, entidad que pretende instituir en
ambos lugares un museo abierto destinado al recuerdo
y preservación de los vestigios de nuestro
pasado salitrero.
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