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Este mes
de enero debería firmarse
el acuerdo, que permitiría
al Programa del Minvu "Quiero
mi barrio", definir el
proyecto de recuperación
a desarrollarse en la Villa
Portales. Mientras que la organización
vecinal, conformada por el mismo
Programa para representar los
intereses de la comunidad, define
las prioridades entre las múltiples
necesidades y anhelos, un grupo
de vecinos alerta sobre el peligro
de perder sus propiedades. Ellos
temen que, debido a la plusvalía
que adquirirán los terrenos
con las obras de mejoramiento
y a que no se contempla la rehabilitación
de las viviendas, éstas
podrían sucumbir a la
picota de un jugoso negocio
inmobiliario. Opinión
que comparten miembros de otras
organizaciones ciudadanas comunales,
que a través de internet,
manifiestan que se trata de
un nuevo "gol del Minvu".
Los villaportalinos, en su mayoría,
aseguran no contar con mayor
información sobre el
tema. En cualquier caso, y a
pesar de dudas y temores fundados
en el histórico abandono,
la idea de hacer algo para mejorar
la villa, no deja de esperanzar
a sus habitantes. También
a muchos, que sin residir en
ella, al igual que Carlos García-Huidobro,
uno de los cuatro arquitectos
que la construyeron hace 50
años, han sido testigos
del lamentable deterioro de
esta vanguardista obra de urbanismo
que en su época constituyó
un hito arquitectónico
para Chile y el mundo.
Texto: Rosario Mena
Fotografías: Paula Fiamma
Desolador es el paisaje que hoy
ofrece la Unidad Vecinal Villa
Portales, obra emblemática
del modernismo arquitectónico
en la vivienda social chilena,
hoy transformada en un territorio
sucio y polvoriento habitado por
monumentales edificaciones castigadas
por el tiempo y la poca mantención,
que bajo un sol implacable, combinan
sin escrúpulos ni leyes
los blocks de departamentos de
poca altura con casas de un piso
y todo tipo de agregados poco
felices, ampliaciones hechizas
y demases.
A su rescate dice ir el Programa
"Quiero Mi Barrio",
ejecutado por el Minvu en 200
barrios del país "que
presentan problemas de deterioro
urbano y vulnerabilidad social".
El objetivo del programa es que
en cada lugar, las obras sean
el resultado de la participación
comunitaria y la voluntad de los
vecinos respecto de las prioridades
en el "mejoramiento físico
y social". Para ello se promueve
la formación de un Consejo
Vecinal de Desarrollo, que represente
a la comunidad y sus intereses.
La mayoría de los vecinos
de Villa Portales, si bien está
al tanto de que el plan se está
desarrollando en la Villa, poco
o nada sabe al respecto. Pero
los miembros del Comité
de Desarrollo y Protección
Villa Portales se están
oponiendo activamente y han tapizado
los muros de afiches y panfletos
llamando a la comunidad a informarse
y estar alerta. Cuestionan tanto
el uso del de los 5 mil millones
de pesos asignados para las obras
por el Estado, que no contempla
la reparación de las viviendas,
como el destino de los espacios
comunes, otrora radiantes áreas
verdes, donde ya tres generaciones
de villaportalinos han jugado
a la pelota y andado en bicicleta,
y que temen les sea expropiado.
Un espacio de convivencia que
constituye la marca de identidad
del revolucionario concepto de
Unidad Vecinal, conquistado para
la emergente clase media trabajadora
y en el cual se ha desarrollado
una sólida tradición
de participación política
y lucha social. |