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Unión
de voluntades
Sin embargo, Torres destaca
los avances en este sentido
en el último tiempo y
especialmente la conformación
de la Mesa de Turismo Isla de
Pascua, con representantes del
mundo público y privado,
creada como una subcomisión
de trabajo de la Comisión
de Desarrollo de Isla de Pascua,
dependiente de Conadi. En esta
mesa participan el alcalde,
el gobernador, representante
de los ministerios, el Presidente
del Consejo de Ancianos Rapa
Nui, la Conaf, representantes
de la comunidad rapa nui, de
Conadi, del Museo de Isla de
Pascua, de Corfo, Sernatur y
de entidades privadas como la
Cámara de Turismo de
Isla de Pascua, que reúne
a los empresarios locales del
rubro. "Pasa por la disposición
de cada uno -señala Torres-.
Estos temas siempre han sido
liderados por investigadores,
con los recelos y egos que ello
implica. Los que estamos ahora
somos funcionarios públicos
que no estamos dedicados a la
investigación, sino a
resolver los problemas pendientes".
El proyecto de recuperación
de suelos ha ido acompañado
de una fuerte campaña
de difusión y otros programas
de conservación de los
sitios, llevados a cabo gracias
a la colaboración de
los miembros de la Mesa de Turismo,
que se ha constituido en una
instancia de encuentro regular
en donde se plantean ideas,
se formulan proyectos y se gestionan
fondos de manera conjunta. "Hemos
hecho mucho respecto a difusión
de los cuidados que debe tener
el turista en el Parque Nacional
-cuenta Crisóstomo-.
Hacemos folletería, campañas
a través de medios de
comunicación, creamos
grupos de monitores, queremos
tener gente en el aeropuerto,
que entregue información
patrimonial, sanitaria, de todo
tipo".
A través de esta comisión
se ha llegado a aunar criterios
y definir las normas de comportamiento
para los turistas dentro de
la isla, además de llevar
a cabo un exitoso proceso de
certificación de guías
turísticos.
Paraíso
al borde del colapso
Compartiendo la opinión
de la Cámara de Turismo,
presidida por el empresario
hotelero Edgard Hereveri, los
profesionales consideran urgente
frenar la llegada de más
gente a la isla, tanto turistas
como personas que han llegado
de Chile continental y de otros
países a instalarse en
ella, duplicando su población
en los últimos 15 años.
"La cultura rapa nui se
contamina con tanta gente de
distintas partes del mundo y
de Chile -opina Crisóstomo-.
Cualquier inversión que
se haga en la isla, que traiga
más gente, es un riesgo.
Hay problemas con los servicios
básicos, hay problemas
para evacuar la basura, no hay
sistema de alcantarillado, la
fuente de luz eléctrica
no es segura. No hay plantas
de tratamiento de aguas servidas.
Tenemos riesgos de contaminación
de nuestra agua de pozo. La
isla tiene que resolver sus
problemas básicos antes
de recibir a más gente".
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