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Al
rescate de Quintana
Hace 5 años, la licenciada
en Literatura, Denise Fresard,
comenzó el estudio de
la obra de Quintana, tras ingresar
a trabajar al Archivo Central
Andrés Bello, de la Universidad
de Chile, el cual incluye una
extensa colección fotográfica
patrimonial, a cargo del especialista
José Moreno. "El
estaba atesorando a Quintana
pero le faltaba la investigación
y producción", explica
la investigadora. Como un primer
paso, ambos realizaron la exposición
"Revisión de El
Rostro de Chile", que reeditó
una selección de la muestra
montada por Quintana en 1960
y sirvió como antecedente
para llevar a cabo el presente
proyecto en torno a la obra
del fotógrafo.
"Antonio Quintana fue el
autor de la idea original de
El Rostro de Chile. El tenía
este proyecto desde principios
de la década de los '50.
Los que participaron más
directamente como Domingo Ulloa,
Mario Gillard, Luis Ladrón
de Guevara, eran sus discípulos.
Además convocó
a otros fotógrafos, y
reunió a los mejores
de la época, entre los
que destacan Sergio Larraín
e Ignacio Hochhäusler".
Perteneciente a la misma generación
del famoso retratista Opazo,
por cuyo estudio pasaron todas
las bellezas de la alta sociedad
de los años 50, Antonio
Quintana, fue, por varios motivos,
bastante menos cotizado y valorado
que aquél. Dos razones
puedes esgrimirse fácilmente:
su exacerbado comunismo y su
desinterés por la aristrocracia.
Lo suyo eran los obreros, los
huasos, el verdadero Chile que
latía en el pueblo, ya
fuera en los campos o en las
ciudades. Y también los
paisajes, naturales y urbanos,
las industrias, los oficios
y todo aquello que le sirve
para revelar y construir la
identidad nacional, desde una
mirada particular que desemboca
en una imagen vanguardista.
Eso y enseñar, hacer
escuela. "Por su filiación
política, él estaba
impedido de ejercer como profesor,
entonces siempre la enseñanza
fue su pasión",
dice Denise.
Sin embargo, a pesar de no ser
una figura reconocida, con nombre
y apellido, sus fotos tuvieron
gran difusión en ciertos
espacios públicos, especialmente
aquellos vinculados al mundo
de los trabajadores. "El
trabajó en la CORFO,
y en las oficinas había
un muro entero empapelado con
un paisaje suyo. Pero no estaba
firmado". Para la editora,
por encima de las propuestas
estéticas, lo más
destacable de Quintana es, sin
duda, haber fundado la fotografía
documental en Chile con un profundo
sentido social. La intención
documental, se sobrepone, en
opinión de la investigadora,
al innegable sello autoral,
que lo define como artista:
"Lo que al él le
interesa es mostrar el pueblo
de Chile, romper con los clichés
de la identidad. Cuando se expuso
en Estados Unidos Rostro de
Chile, una revista publicó
una portada con una foto de
unos indígenas chilenos.
En el Consulado alegaron que
en Chile no había indios".
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Un niño andaba por tus
ojos
Texto publicado por Delia Domínguez
en el diario El Siglo, el 7
de julio de 1972, con motivo
del fallecimiento de Antonio
Quintana.
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