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Richard Abuawad, comerciante de Patronato
Entre el café árabe y el
mall del barrio alto
Hijo
de un inmigrante palestino y de una chilena
hija de palestino, se encarga del negocio
de confecciones instalado por su padre en
Patronato, lugar de trabajo y de encuentro
con amigos. Pero su casa no está ahí
ni en la cercana Avenida Perú, sino
en Las Condes, donde sus hijos van a un colegio
inglés. A sus 37 años, Richard
Abuawad forma parte de una generación
de empresarios chilenos-palestinos ya asimilada
a la sociedad local y que, participando activamente
en la vida de la colonia, se desenvuelve tanto
dentro como fuera del tradicional barrio paisano
de Recoleta. Se los encuentra tanto en el
Club Palestino, en un café de Patronato,
en un local de Alonso de Córdova o
en algún mall del sector oriente.
Por Rosario Mena
Se crió en el tradicional barrio árabe
de la Avenida Perú; gerenta la fábrica
de confecciones instalada por su padre en
la calle Santa Filomena en Patronato; fue
dirigente del Club de Fútbol Palestino
y está casado con una hija de palestinos.
Sin embargo, se educó en la Academia
Humanista de los Padres Domínicos,
en Recoleta, cerca de su casa; sus amigos
de infancia son chilenos y la ceremonia de
su matrimonio fue oficiada por un sacerdote
ortodoxo y uno católico, de su colegio.
La misa fue en árabe y en español.
Hoy vive en San Carlos de Apoquindo y sus
hijos van a un colegio inglés en el
mismo sector. Richard Abuawad es uno de los
miles de descendientes palestinos que, fuertemente
vinculados a la colonia, se sienten absolutamente
parte de la sociedad chilena.
Como muchos de sus compatriotas, su padre
llegó a Chile huyendo de las persecuciones,
tras la partición de Palestina, después
de la Segunda Guerra Mundial. Tenía
20 años y, desde entonces, se dedicó
a la fabricación de ropa deportiva,
negocio al cual el hijo se integró
a la edad de 17 años.
- ¿Por qué
la ropa?
- Bueno, había algo aquí en
Patronato, un barrio árabe con tradición
en el comercio textil. Pero el negocio los
árabes lo llevamos en la sangre. Hay
muchos palestinos que no están en los
trapos, pero están en otros negocios.
En la Coca Cola están los Said; en
San Jorge, los Cassis; en la banca también
hay árabes, en BCI, Corbanca. Pero
ha habido algunos factores importantes para
la confección. Por ejemplo Sumar, de
dueños árabes, vendía
telas. Y ellos durante mucho tiempo vendieron
telas a todos los demás árabes
para que confeccionaran en Patronato. Pero
la verdad es que pudo haber sido un barrio
de repuestos o de cualquier otra cosa. No
sé por qué se dio lo de la ropa.
No hay nada que ligara antes a los árabes
con este rubro. |
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