Rescate
Inicio/Notas y Reportajes/Rescate...
1 / 2 / 3 / 4 / 5 /
Julio 2007
 
Patrimonio en familia (continuación)

 

En el norte seco y de "metales hechiceros" el viaje de Aleka y Ana María nos descubre la inmensidad del altiplano, pero sus ojos se detienen en las junturas de las casas, en las cocinas donde la pastora de ovejas y llamas descansa pensando en quizás qué "sueño de celestes dejos"; pero también en esas trenzas antiguas que sólo los bailes ancestrales pueden atar y desatar en honor de la virgen-pachamama-Tirana que exige rezar con el cuerpo entero para que el mundo siga dando la feracidad.

También este viaje femenino posa su ojos en las manos que movilizan la producción azapeña, y en la mano de la mujer más antigua del clan que porta, como una soberana el bastón de mando de la luz que destella la adoración a Cristo, a la Purísima y que guarda las llaves, las claves, de la iglesia y de una relación sagrada con el universo. Más allá, el cobre, su industria masculina, "a raudales de misterio", en una Chuquicamata que quedará como memoria de un campamento y de una cierta sociabilidad. La puerta celeste se ha cerrado, pero no los recuerdos de los obreros.

En el norte chico, Aleka y Ana María convocan, un paisaje interno, pero que refleja lo externo desde el pecho-espejo del retrato de una mujer en un marco ovalado. La mujer parece querer mostrarnos esa doble encrucijada femenina de la alegría, pero de una leve tristeza ¿qué penas han fijado en sus pupilas el paso fantasmático del tiempo en que hoy la miramos?

Por último, conocemos el cuerpo familiar que compone y hace de la música una clave de la solidaridad y el afecto, que amalgama las desigualdades poniendo las notas en el alma de los niños que gozosos se entregan a pulsar los instrumentos, pero coloca asimismo la herida nacional y la memoria del músico Jorge Peña inspirador de esa iniciativa quien fue fusilado en 1973.

El Valle Central está
Como los mostos, ardiendo
De pomar, de duraznales
Y brazos de cosecheros
Y trabazones de olores,
Coloración y fermentos.

(Poema de Chile. Frutas)

En el viaje al centro del país las autoras desplazan sus miradas sobre las pequeñas industrias textiles levantadas por migrantes sirios, por familias de constructores de calles y edificios, por descendentes de catalanes que hacen arder el valle de mostos, y en trozos de puertas abiertas o cerradas a las historias que no se cuentan sino como texturas de un devenir. Asimismo en el núcleo, que Javier Pinedo ha llamado como el exportador de la chilenidad al resto del país -Talca, el Maule- las generaciones se conjuntan y disyuntan entre la bicicleta y el caballo, pero siempre con la manta que rememora el mestizaje y la impronta de la hacienda y el inquilinaje de la zona central.

 
Subir
1 / 2 / 3 / 4 / 5 /

Prohibida la reproducción de imágenes y textos sin previa autorización escrita. Las opiniones expresadas en esta entrevista son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Nuestro.cl
     
     ¿Tu Favorito?  Escríbenos
 Mapa
 Créditos  Un Sitio:
 Patrocina:
 Ganador del: