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Germán del Sol, arquitecto creador de los
hoteles Explora
Viaje a lo esencial (continuación)

- Y en términos
arquitectónicos, a propósito
de lo que hablábamos de la materialidad,
¿crees que se podría rescatar
patrimonio utilizando otros materiales, que
debe haber más flexibilidad en eso?
- Claro que sí. Hay personas que creen
que la arquitectura y el arte están
en el material pero eso no es así.
El arte de la Iglesia de San Francisco no
está en la teja, sino en el encanto
y en la historia de ese espacio. Es el espíritu
lo que importa. Por eso es que a veces uno
ve reproducciones en los museos y sabe que
son falsas. Generalmente los arquitectos,
y sobre todo los restauradores, se juegan
la vida en que yo tengo que hacer un cielo
con la misma madera, y no puedo poner cajas
de huevo para insonorizar, porque en el siglo
XIV no había cajas de huevo. Eso es
absurdo. Por lo demás los edificios
no tienen una sola época. Todos los
edificios son una historia, un proceso. Otra
cosa es que tú le pongas una fecha.
A lo mejor el original de muchos edificios
fue una sola pieza.
- ¿Cómo
nace el proyecto Explora?
Yo llegué de Barcelona, después
de terminar la carrera y después me
fui a Estados Unidos y de ahí volví
el 86. Y el 87 nos encargaron arreglar las
oficinas de Ladeco en todo Chile. Y como a
mi socio no le gustaba volar yo fui el que
hice todos los viajes para las visitas de
las obras. Entonces volví a recorrer
Chile, que ya lo había hecho muchas
veces de joven. Cada vez que iba a ver una
obra me internaba y me iba a conocer. Me di
cuenta de que había un gran potencial
y le propuse al gerente de Ladeco, que era
José Luis Ibáñez, que
armaran un proyecto turístico para
Chile. Y él me dijo que yo propusiera
un proyecto y ahí armé Explora,
entero, por escrito. El proyecto lo compró
Pedro Ibáñez, hermano de José
Luis. Fue una forma de unir mi experiencia
en Europa, en Estados Unidos y en Chile, porque
yo creía saber lo que buscaba la gente
que viajaba lejos y eso lo puse en un librito
llamado "arte de viaje". El proyecto
incluía 5 destinaciones. Es un juego
de exploración, no para encontrar nuevas
especies, como Claudio Gay, sino para encontrarse
a sí mismo. Y como tal, se hace por
el puro gusto de jugar. Es libre. Para encontrarse
con uno mismo uno tiene que partir hacia lo
extraño. Es como cuando uno va a ver
una buena película, que se sale del
momento, de sí mismo, de todo. El viaje
te invita a interesarte por lo demás
y por los demás, a adquirir una nueva
perspectiva. Y eso es sanador. |
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