Mario Rojas junto a Roberto Parra.
 
+ Rescate
Entrevista a Mario Rojas.
Glosario cuequero
Tres picadas santiaguinas.
Ver todo Rescate
 
Artículos Recomendados
- Roberto Parra: El alma de la fiesta.
 
Comunidad Activa
Sugerir Temas
Sugerir Artículos y Links
Publicar en Agenda

Rescate
Inicio/Notas y Reportajes/Rescate...
Mayo 2005


Conversaciones con el Tío Roberto Parra

El camino al puerto de San Antonio


El siguiente relato de Roberto Parra, es un testimonio registrado en 1994, un año antes de su fallecimiento. Es un recuento, en sus propias palabras, de los caminos y personajes que lo llevaron al puerto de San Antonio -durante la primera mitad de los 60's- donde conoció y tuvo un apasionado romance con la Negra Ester, prostituta que trabajaba en el cabaret Luces del Puerto en el cerro Alegre de esa ciudad puerto.

Por Mario Rojas

Al puerto de San Antonio
me fui con mucho placer
conocí a la Negra Ester
en casa de Celedonio
era hija del demonio
donde ella se divertía
su cuerpo al mundo vendía
le quitaban su trabajo
pior que un escarabajo
donde el gilucho caía.

La historia mía de la ida a San Antonio fue de esta forma:
Yo andaba en un circo en el sur. En el circo del Tordito. Y conocí a un amigo.

Entramos a un pueblito, por Lanco, entre Villarrica y... no me acuerdo como se llama. Después de la función del circo me fui a un cabaret. Cuando me vio entrar un músico que había allí, que después supe que se llamaba Oscar Bravo, pero le decían el Tatá. Me vio con la guitarra abajo del proscenio y me dijo: "Ya pues compañero, suba usted acá, me tiene que ayudar. Está malo el piano, está desafinado. Lo tocan poco. Yo tengo una guitarra, pero toco poco la guitarra".

Bueno, le dije yo al Tatá, y subí. Él le pegaba poquito a la guitarra.
Salvó la noche. Tomamos harto trago. Después me convidó a comer.
Cuando había que irse, me dijo: "¿Pa' dónde se va a ir? ¿pa'l sur? No se vaya na', yo tengo una linda cama. Ya que usted parece que hace tiempo que no duerme en una buena cama. Vamos".

Llegamos a la pieza. Me trajo agua y me lavó los pies. ¡Qué buen amigo era! ¡Me lavó los pies!
Debe haber sufrido mucho.
Era muy torrante, pero sabía...
Me lavó los pies y me puso calcetines limpios.
Al otro día me fui para el circo. Y después, al salir, cuando nos vinimos camino al cabaret, me dijo: "Yo me voy con ustedes en el circo".
Marchó con nosotros en el circo, Oscar Bravo: el Tatá.
Nos hicimos muy amigos.
Después tuvimos un boche, y yo me quedé en un pueblo, con el circo.
El me dijo: "Vamos a Puerto Montt, tengo unos cortes de género allá y una plata. Nos mandamos a hacer un terno cada uno...".
Yo le dije: no voy.
                         
< 1
|
| | |
|
|
subir
     
Prohibida la reproducción de imágenes y textos sin previa autorización escrita.
  ¿Tu Favorito?
Escríbenos
Mapa
Créditos
Un Sitio
Patrocina
Ganador del