"Estados
Unidos, a través de los ecologistas, pretende
tomarse la Patagonia"
Gran escritor y hombre de letras,Miguel Serrano
Fernández cultivó desde temprana
edad el interés en el misticismo y el esoterismo,
llevando una vida descollante en aventuras y encuentros
con personajes notables del siglo XX, como Nehru,
Indira Gandhi, el Dalai Lama, Herman Hesse o Carl
Jung. Dejó una prolífica obra y
se unió, en su juventud, al Nacional Socialismo,
sin claudicar jamás, a pesar de las críticas
que recibió. Por otra parte, dedicó
muchas reflexiones a Chile, las que aparecen,
junto a su prolífica vida, en los tres
tomos de "Las Memorias de El y Yo"
Que los araucanos son una raza de origen ario;
que con Bolivia hay que ser intransigentes y levantar
un muro en la frontera si hace falta; que el holocausto
nazi es un puro invento; que en Chile todos los
líderes "se chingan" y que el
poder está en manos de las sectas, son
sólo algunas de las insólitas declaraciones
que el escritor Miguel Serrano vierte en esta
entrevista, realizada en 2004, en la que asegura
que "Tompkins no es más que un palo
blanco de Rockefeller" en la estrategia estadounidense
para tomar posesión de la Patagonia y hacer
de ella "un nuevo país" en el
sur del planeta.
Diplomático y
escritor, miembro de la generación del
38, junto a Volodia Taitelbom, Eduardo Anguita,
Juan Emar, Braulio Arenas, entre otros; amigo
de Vicente Huidobro, Pablo Neruda, Herman Hesse,
Indira Ghandi y Carl Young y admirador incondicional
de Adolf Hitler, no es novedad que Miguel Serrano
despierta desde la fascinación hasta la
antipatía, pasando por la resignada tolerancia
de quienes lo consideran un delirante. Pese a
todo, y a que el Premio Nacional le da la espalda,
su obra es valorada universalmente y traducida
a una veintena de idiomas. Y en su biografia se
ensamblan valiosas piezas de la historia de nuestra
cultura.
- ¿Se
siente víctima del llamado "pago de
Chile"?
Sí, hay algo de eso. Dos veces yo estuve
postulado al Premio Nacional y quienes lo ganaron
en esas ocasiones fueron después a pedirme
disculpas, pero yo jamás hice nada para
que me lo dieran. Yo creo que jamás me
lo van a dar. Tampoco se lo dieron a Huidobro.
- Sabemos que
su adscripción al nazismo le ha cerrado
muchas puertas
Claro, todo
se puede permitir, desde el terrorismo al comunismo,
pero menos que alguien piense y menos diga que
acepta el nazismo, porque son un solo grupo los
que controlan la vida nacional y lo que hoy llaman
cultura
- Esta opción
usted la toma tras la matanza del Seguro Obrero,
en el Gobierno de Alessandri, ¿qué
importancia le asigna a este hecho en la historia
de Chile?
Es fundamental. Porque esta masacre que ocurre
en el año ´38 permite el triunfo
del Frente Popular y el ascenso de la izquierda
al poder. Pero el hecho produce tal conmoción
que hasta los grupos de izquierda se levantan
para protestar. Y socialmente hace posible que
la clase media, que nunca había tenido
una influencia, llegue al poder, a través
del Partido Radical. Y eso produce un cambio que
dura hasta nuestros días. Sin embargo,
nadie reconoce que todo esto se consigue exterminando
a un grupo de jóvenes nazis idealistas.
Se habla de derechos humanos, de los desaparecidos,
pero nadie recuerda a esos muchachos que les cortaron
los dedos para robarles los anillos, que murieron
engañados. Que una vez que se rindieron,
convencidos de que los encarcelarían, los
mataron a todos y ni sus familiares pudieron entrar
a la morgue a reconocerlos. Yo aún recuerdo
a esos muchachos, tengo las fotos originales de
todos ellos, que se las voy a entregar a un museo.
Chile se ha saltado esa parte de la historia,
como muchas otras.
- ¿Cómo
cree que se debe enseñar la historia para
que sea significativa, para que sirva para comprender
el pasado y el futuro?
Se debe humanizar. Centrarse no en las efemérides,
sino en las personas. En las vidas. En quienes
hicieron la historia. O'Higgins, Manuel Rodríguez,
José Miguel Carrera, eran tipos fantásticos.
Ahora la teleserie va a hablar de los Pincheira.
Eso me parece muy interesante Hay que entender
qué movía a estas personas. Hay
que entender la función de las sectas,
que es fundamental. El enorme peso de la masonería.
Cómo es que Bolivar inventa a Bolivia;
cómo es que Inglaterra, a través
de los masones, destruye el imperio español
en América, que estaba formado por unos
pocos virreynatos, para dividir América
y crear un montón de países y así
dominar ellos. Cómo todos nuestros héroes
fueron manejados por sectas y mueren exiliados:
O'Higgins en Perú, San Martín en
Londres, Carrera asesinado en Mendoza, Manuel
Rodríguez termina trágicamente en
Til Til
- ¿Y la influencia de las sectas se mantiene
hasta hoy?
Lógico, todo el poder está manejado
por las sectas: el Opus Dei, los "millonarios
de Cristo". Así como los ingleses
manejaron la Independencia en Latinoamérica
con la masonería, eso continúa hasta
hoy con Estados Unidos, que ahora están
preparando el conflicto de Chile con Perú
y Bolivia. Y esto lo logran a través de
las sectas. La Cia es una secta que está
metida en todas partes controlando a todo el mundo.
Ahora Estados Unidos quiere crear un nuevo país
en la Patagonia, para eso metieron a Tompkins,
que no es más que un palo blanco de Rockefeller.
La Fundación Rockefeller financia a todos
los ecologistas.
- ¿Hay
que defenderse de Tompkins y no, por ejemplo,
de empresas contaminantes como Alumisa?
No, esos son inventos para que los ecologistas,
manejados por Estados Unidos, se queden con el
sur de Chile. A las empresas simplemente hay que
aplicarles las reglas. Pero el peligro son los
norteamericanos. Tomkins tiene a Chile dividido
en dos con el Parque Pumalín, y ni siquiera
hay un camino para unir las dos partes. Tenemos
que defender el sur. Ir a colonizar. No puede
ser que un extranjero con visa de turista se compre
media Patagonia. Eduardo Frei Ruiz Tagle se opuso
y no le hicieron ni caso Si esto sigue así,
Chile va a llegar hasta el Bío Bío.
Eso debería hacer la universidad: enseñar
la biopolítica, la geografia de la propia
tierra
- ¿Por
ahí ve usted la consolidación de
la identidad en las nuevas generaciones?
Absolutamente. Hay tanto que hacer, los jóvenes
tienen que ir a colonizar, y a trabajar en la
tierra, en lo propio, en vez de estar desesperados
luchando por un puestecito en una oficina.
- ¿Y
qué piensa del conflicto con Bolivia?
El tratado de 1904 tiene que respetarse y no tienen
nada que salir al mar. Chile tiene un destino
tremendo de soledad. Nosotros deberíamos
poner una muralla, como la muralla china si los
bolivianos siguen molestando, que se las arreglen
solos. No son capaces tampoco. Ya le entregamos
a Argentina Laguna del Desierto. Basta. Hay que
ponerse firmes.
Las opiniones
expresadas en esta entrevista son de exclusiva responsabilidad
de quien las emite y no representan, necesariamente,
el pensamiento de Nuestro.cl