Al
hacer una revisión de su trayectoria
y de sus orígenes es inevitable pensar
en su destino y en su fuerza de voluntad.
Este niño pastor que no sabía
dibujar logró ser uno de los maestros
del grabado chileno y cautivó al mundo
a través de imágenes de su entorno
natal. Estas quedaron plasmadas con líneas
precisas que sus hábiles manos grabaron
sobre la madera, su técnica preferida,
y que fueron traspasadas al papel a través
de una herramienta tan sencilla y cotidiana
como su iconografía: la cuchara.
Agenda:
Desde el 8
de julio hasta el 8 de noviembre del
2004 estará abierta en el Museo
Chileno de Arte Precolombino la primera
Exposición Retrospectiva de este
artista.
Horario: Martes a Domingo de 10 a 18
hrs. Lunes: cerrado.
Entrada: Público general $ 2.000.
Estudiantes y niños entrada liberada.
Dirección: Bandera 361, Santiago,
Chile.
Gracias a su obra no sólo queda la fuerza,
la hermosura y el registro de nuestra cultura, como
gran legado para los chilenos y las artes visuales,
también queda el ejemplo de su valor y empuje
para salir adelante a pesar de no contar con estímulos
y apoyos formales durante su infancia -quizás
también una ventaja-, una epopeya que sólo
algunos pueden lograr.
Agradecimientos:
a Fabiola Coronel y a su familia por facilitar
sus archivos, sin los cuales no podríamos
haber documentado e ilustrado este breve homenaje.
- Tu naciste
parado, me decía Nemesio Antúnez.
- ¿Efectivamente?
- Nací en un trigal. Mi madre estaba cortando
trigo. Nací en medio de gavillas de trigo
que mi padre le separó.
Revista Qué Pasa,
No 163, 7 de junio de 1974. Págs. 60 -
61.
Las opiniones expresadas
en esta entrevista son de exclusiva responsabilidad
de quien las emite y no representan, necesariamente,
el pensamiento de Nuestro.cl