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Camino a la canonización
En 1855, se procedió
a exhumar el cadáver del Hno. Andrés,
el cual fue encontrado incorrupto. Las palabras
del Arzobispo de entonces, don Rafael Valentín
Valdivieso, dan clara cuenta de la motivación
que sustenta su canonización: "En
cuanto a que sea una cosa extraordinaria o sobrenatural
la conservación del cadáver de Fr.
Andrés, estando al lado de un canal de
agua durante dos años, esto lo dirán
los hombres de ciencia a los cuales les hemos
encargado este punto, pero que todos hemos tenido
a fray Andrés por un santo, sin que con
esto nos anticipemos al juicio de la Santa Sede,
esto no presenta ninguna duda".
La comisión científica que examinó
el cadáver, entre cuyos miembros destacaban
los doctores Lorenzo Sazié y Vicente Bustillos,
el secretario de la Facultad de Ciencias Físicas
y Matemáticas y el Rector (1867-1883) de
la Universidad de Chile, Ignacio Domeyko, no encuentró
causas naturales que pudieran favorecer el estado
de conservación del cadáver.El 23
de julio su cuerpo fue trasladado al interior
del templo franciscano, con la presencia del Arzobispo
Valdivieso y con la asistencia masiva de fieles
de todas las condiciones sociales y de las comunidades
Domínica, Mercedaria, Agustina, Franciscana
y miembros del clero secular. Desde entonces cientos
de devotos visitan su tumba constantemente y se
encomiendan a su intercesión, mandan hacer
misas y hacen ofertas.
La causa de canonización de Fray Andresito
se inicia en la última década del
siglo XIX. El proceso, aún en curso, ha
tenido largas interrupciones, pero su desarrollo
se ha acelarado notablemente a partir de 1990.
Tanto los resultados de las dos exhumaciones practicadas
a su cadáver, como los datos recopilados,
informes y documentos elaborados para apoyar su
postulación han sido rescatados y validados
ante la Congregación para las Causas de
los Santos en el Vaticano.
Una completa investigación histórica
de su vida fue realizada a partir de 1997 mientras
que en 1999 la sangre conservada del fraile fue
sometida a exámenes clínicos. La
devoción popular y las inexplicables condiciones
de conservación de su cuerpo al ser exhumado
dos años después de su muerte, pero
sobre todo la profunda huella dejada por su vida
y su obra, son los principales argumentos a favor
del reconocimiento de su santidad.
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Conología
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