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En su nueva obra, Hernán
Rivera Letelier, da un salto desde su tradicional
escenario del desierto y las salitreras, hacia
la urbe y la "gloriosa década de los
sesenta", siempre desde su propia vivencia
proletaria.
En la Feria del Libro de Buenos
Aires, que culmina esta semana, el escritor pampino
Hernán Rivera Letelier, declaró
que con su más reciente novela"Santa
María de las flores negras", se cierra
un largo período de escritura ambientada
en el desierto chileno, y adelantó que
"la gloriosa década de los años
60" será el escenario de su nueva
obra. "Es un desafio tremendo", confesó.
Nacido en Antofagasta, Rivera Letelier ha escrito
hasta la fecha cinco novelas que tratan sobre
la vida en el desierto y las salitreras, un mundo
que conoció desde adentro como miembro
de una clase trabajadora ligada al salitre. Escritor
del pueblo, autodidacta ajeno al elitismo y al
academicismo, con obras como "La Reina Isabel
cantaba rancheras", "Los trenes se van
al purgatorio", "Himno del Angel Parado
en una pata"y "Santa María de
las Flores Negras" , se ha constituido en
voz de una cultura olvidada que ha sido difundida
al mundo entero.
"No podía cerrar este ciclo sobre
el desierto con otra historia", declaró
"el pampino" en referencia a su última
novela, que narra el terrible desenlace del movimiento
obrero ocurrido en la escuela Santa María
de Iquique en 1907, que define como "una
de las matanzas más crueles en la historia
del proletariado universal". Un acontecimiento
en el que se involucró personalmente para
narrarlo desde adentro. "Cuando los obreros
se largan a caminar con sus mujeres y sus niños
por el desierto más cabrón del mundo
yo me tiré a andar con ellos y eso era
épico", explicó.
Su nueva obra está centrada en los tres
años del gobierno de Salvador Allende,
desde el 70 hasta el 73, da cuenta de un Chile
socialista y de toda la cultura revolucionaria
que moviliza a los jóvenes en la década
de los 60, inspirada en los ideales libertarios
de mayo del 68. "Cambié de paisajes,
de personajes, de historia e incluso de lenguaje",
declaró el escritor, quien confesó
que enfrenta un doble desafio, ya que "aparte
de que me cuesta mucho porque trato de reinventar
mi modo de escribir, en mi país hay muchos
que dicen que a mí se me acaba el desierto
y yo me acabo como escritor"
Escritor de la vida , Rivera aborda esta nueva
historia desde su propia experiencia, al igual
como lo hizo en sus obras anteriores. Es así
como revive sus 18 años y el impacto que
provoca en él la revolución de 1968
que moviliza a los jóvenes en el mundo.
"En esa época renuncié a mi
empleo, me hice una mochila y fui a recorrer el
mundo a tratar de vivir eso. Anduve tres años
y parto de mi experiencia personal para llegar
a algo universal". Sin ocultar un dejo de
nostalgia, Rivera declaró que "sería
maravilloso que hubiera otra década de
los 60, que es justamente lo que le hace falta
al mundo actual".
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