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El
arquitecto y político chileno -quien
fuera rector de la Pontificia Universidad
Católica de Chile, intendente de
la Región Metropolitana de Santiago
y alcalde de La Reina en cuatro períodos-
fue reconocido con este galardón,
otorgado por la Corporación de Patrimonio
Cultural de Chile en conjunto con la Universidad
de Chile y la Comisión Bicentenario.
A sólo meses de haber cumplido noventa
años, Fernando Castillo Velasco fue
seleccionado, entre 14 personalidades postulantes,
para recibir el Premio Bicentenario 2008,
el cual destaca su aporte personal al crecimiento
del país. Propuesto por el Ministerio
de Vivienda y Urbanismo y por el Colegio
de Arquitectos, el destacado arquitecto
nacional recibirá este reconocimiento
el miércoles 03 de diciembre en el
Palacio de La Moneda.
Fernando Castillo Velasco ingresó
a la Escuela de Arquitectura de la Pontificia
Universidad Católica de Chile en
1937. Tempranamente comenzó a trabajar
como arquitecto y, una vez titulado, junto
a sus compañeros Carlos Bresciani,
Héctor Valdés y Carlos Huidobro,
montó la conocida oficina que lleva
sus apellidos y que se ha destacado tanto
por su vasta producción arquitectónica
como por una reconocida calidad e innovación
en su época.
Las Torres de Tajamar, la Universidad Técnica
del Estado y la Unidad Vecinal Portales
son parte de las connotadas obras que conforman
este proyecto determinante en la historia
de la arquitectura en Latinoamérica.
La construcción de la Villa La Reina
y la creación de múltiples
programas de ayuda a personas en riesgo
social, en tanto, marcaron un hito en los
primeros tiempos de Castillo Velasco como
alcalde de La Reina.
En 1958 fue nombrado profesor de la Escuela
de Arquitectura de la Universidad Católica,
iniciando una carrera académica que
ha desarrollado en Chile y el extranjero.
Como Rector de la misma Universidad -elegido
en 1967 por una mayoría que integraban
profesores y alumnos y conocido desde entonces
como el ‘rector de la Reforma’-,
Castillo Velasco desarrolló cambios
que permitieron que la comunidad universitaria
participara de la administración
del plantel, cuestión que antes sólo
era reservada para dignatarios eclesiásticos
y autoridades designadas por estos. La expansión
de la Universidad en los ámbitos
de la investigación y de programas
sociales fue sólo una de las tantas
reformas que se llevaron a cabo bajo su
rectorado, que finalizó abruptamente
el 11 de septiembre de 1973.
A partir de este momento, la familia de
Castillo Velasco debió enfrentar
la persecución de los órganos
represivos de la dictadura y partir al exilio.
Es así como el arquitecto y su esposa
aceptaron la invitación de la Universidad
de Cambridge, Inglaterra, para integrarse
a partir de 1974 a su planta docente. En
1978 –y tras un período en
Caracas, Venezuela- Castillo Velasco y parte
de su familia regresan a Chile.
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