Molino de agua en Chiloé


Chifle, para conducir el agua a la turbina


Piedra Moledora



Restauración de molinos en Chiloé

 
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Febrero 2005


Con miras al agroturismo

Chilotes restauran sus molinos de agua

El proyecto Ruta de los Molinos de Agua contempla la restauración de 4 de los 48 ejemplares que actualmente existen en la comuna chilota de Castro, con el objetivo de integrarlos al circuito agroturístico. Este ingenio en extinción, traído por los españoles en el siglo XVI y que encierra una rica tradición cultural, aún se utiliza en varias localidades rurales de la isla para la fabricación artesanal de harina de trigo.

Por Rosario Mena

Por iniciativa del historiador chilote Dante Montiel cuyo proyecto fue premiado entre 17 finalistas de la tercera versión de los Premios a la Conservación y Medio Ambiente en Chile, organizados por la multinacional Ford Motor Company, se lleva a cabo por estos días en Castro la restauración de 4 de los 48 molinos de agua existentes en la comuna, los que a comienzos del siglo XX ascendían a 200. El proyecto denominado Ruta de los Molinos de Agua busca la habilitación de los molinos ubicados en Yutuy, Huenuco, Los Molinos y Putemún, como espacios culturales que encierran una antigua tradición rural, rescatando el saber oral y los testimonios de los lugareños sobre la forma de construcción y el uso de los molinos, así como las reuniones, costumbres y creencias en torno a ellos.

Según Montiel, esta Ruta permitirá consolidar la gestión turística y cultural realizada por las propias comunidades involucradas, afianzando como patrimonio de la comuna una herencia que desde España se afincó en el Archipiélago. Los molinos de agua ya han sido restaurados en otras comunas del archipiélago donde éstos son característicos, como es el caso de Curaco de Velez, que a partir de 1997, con apoyo de Fondart, ha rehabilitado 8 de estos antiguos artilugios.

Introducidos por los conquistadores en la segunda mitad del siglo XVI, los molinos fueron utilizados en la producción artesanal de harina y otros cereales. Su masivo uso ha ido decreciendo notablemente con la llegada del molino industrial instalado en Castro y sus ventajas comparativas en cuanto a la economía de tiempo y la obtención de harina blanca, por lo que su sobrevivencia se ve claramente amenazada. Sin embargo, aún están vigentes en varias localidades apartadas de los centros urbanos de Chiloé.

La base de su sistema manual consiste en una turbina o rueda hidráulica con paletas curvadas y ajustadas a un eje vertical, las cuales son accionadas por la fuerza del agua y transmiten su energía de giro a las piedras moledoras. Estas piedras, que ya no se fabrican, son legadas de padres a hijos o adquiridas mediante compra a quienes han decidido desmontar el molino para venderlo por piezas a otros campesinos. Las maderas que se emplean en la construcción de la turbina o “rodezno” son el laurel, el coihue, el ulmo y el álamo. En varios molinos este sistema artesanal está actualmente experimentado alteraciones a raíz de la incorporación de medios mecánicos -principalmente motores bencineros o petroleros- diferentes al impulso hidráulico tradicional.

Con el fin de aprovechar convenientemente el escaso caudal de los riachuelos de la zona, generalmente el propietario construye una represa o toma de agua, desde la cual conduce el agua hasta el molino a través de un canal y luego de un chifle o listón de madera que la hace llegar hasta la turbina. También es posible que el molino se ubique en el fondo de una quebrada, para aprovechar la caída libre del agua de algún riachuelo próximo a la vivienda del propietario. Las casas de los molinos son originalmente construidas con "paja ratonera" y tarugos que luego son reemplazados por tejuelas y clavos. Las maderas utilizadas son el coigüe, ciprés y alerce, por su resistencia al agua y al clima chilote.

 En torno al fogón

La mayoría de los molinos cuenta con un fogón de forma rectangular que habitualmente se enciende por las tardes de los días de frío, mientras los usuarios del molino esperan pacientemente su turno para efectuar su molienda. Allí, los que llegan desde lugares apartados a moler sus granos, pasan la noche aguardando el amanecer para retornar al hogar. Los habitantes de lugares donde la ausencia de arroyos impide la existencia de molinos, como es el caso de las islas pequeñas, los interesados deben realizar largas travesías en embarcaciones para llevar el trigo hasta el molino. En otros caso, los viajes deben hacerse en carreta arrastrada por bueyes para acudir al molinero que se encuentre en el sitio más próximo a su propiedad.

Las reuniones en torno al fogón pueden durar todo el día y la noche y en ellas los campesinos del sector intercambian relatos de historias ocurridas en el entorno, comentan los últimos acontecimientos, realizan transacciones comerciales y organizan eventos sociales.

Molinos cristianos

Siguiendo una antigua tradición de la conquista, los molinos harineros artesanales son bautizados como cristianos, tallándose una cruz en la cara superior de la piedra “encimera” o “corredera”. La creencia popular sostiene que, al momento de detenerse el molino, la cruz indicará la dirección en que soplará el viento al día siguiente. La ceremonia del "bautismo" del molino es similar a la de un niño. El dueño del molino solicita a alguno de sus vecinos que sea el padrino. Éste debe aportar materiales como maderas y clavos para la construcción, lo cual le permitirá quedar exento de pagar tributo cuando desee moler trigo, durante el resto de su vida. Los pagos por el servicio del molino generalmente consisten en trueque, en donde el dueño recibe de los usuarios parte de la harina molida.

Una vez finalizada la construcción, un sacerdote bendice y bautiza el molino desarrollando en su totalidad el ritual dispuesto por la Iglesia católica. Terminada la ceremonia religiosa, se procede a la puesta en marcha del rodezno. A continuación, se recoge una cantidad importante de harina recién procesada que es arrojada sobre la cabeza de los asistentes como una forma de hacerlos sentirse dueños y usuarios permanentes del molino.

 
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