La
primera semana de mayo, instaurado en Chile
como el Mes del Mar, será devuelto
a Isla de Pascua, a bordo de un buque de la
Armada, el Moai que en la década de
1920 fuera regalado al Presidente Carlos Ibáñez
del Campo, para posteriormente, a través
de compraventas, pasar por 5 dueños,
viajar a Santiago, a Buenos Aires, a Ámsterdam
y nuevamente a Buenos Aires, donde acabó
en las manos de la artista visual Rosa Velasco,
hija del anticuario que fue su segundo comprador
y quien decidió devolverlo al pueblo
Rapa Nui en una acción que es, en sí,
una obra de arte y un contundente gesto de
conciencia patrimonial.
Entre
el 4 y el 5 de mayo, llegará a su lugar
de origen, en Isla de Pascua, a bordo del
buque Aquiles de la Armada de Chile, el moai
de 2,15 metros de altura, que en la década
de 1920 salió de la Isla, en otra embarcación
de la Armada, para ser regalado al Presidente
Carlos Ibáñez del Campo. A pesar
de tratarse de un bien estatal, éste
lo traspasó a un pariente que, por
su parte, lo vendió a un anticuario
de Buenos Aires.
Tras ser adquirido por un comerciante holandés,
el moai viajó a Ámsterdam y
después de un largo juicio por no pago,
regresó a Argentina donde permaneció
durante diez años en bodegas aduaneras.
Después de esto fue rematado y se lo
adjudicó un químico farmacéutico,
para, finalmente, regresar a las manos de
Rosa Velasco, la hija del anticuario que se
lo llevó a Buenos Aires, quien tras
mantenerlo en su jardín, a las afueras
de la capital argentina, decidió devolverlo
a Rapa Nui, en un acto de conciencia patrimonial
y ciudadana.
"Se trata de un objeto que está
indiscutiblemente ligado a la historia, al
paisaje y a la etnicidad pascuenses y, desde
tal punto de vista, pierde relevancia el hecho
puntual de haber sido objeto de compra en
algún momento y por determinadas circunstancias
histórico-políticas", explica
la artista. Y agrega: "Yo me reconozco
como legítima dueña formal (del
moai), ya que, tras múltiples avatares,
pagué por él, pero no puedo
decir en última instancia que me pertenece.
Todos mis esfuerzos en este sentido no hacen
más que reafirmar en mí la convicción
de que el moai es propiedad de un pueblo al
que le fue sustraído en algún
momento, y que al que debe ser devuelto".
La devolución, concebida como una acción
de arte, de alto impacto mediático,
se inició en el Centro Cultural Recoleta,
de Buenos Aires el 11 de Abril, con un acto
que contó con la presencia del Embajador
Chileno, Luis Maira y dos representantes Rapa
Nui. Desde allí fue trasladado en un
container por vía aérea y llevado
en camión desde el aeropuerto a la
Plaza de la Constitución, en donde
fue exhibido el viernes 21 de abril durante
una hora, para luego partir rumbo a Valparaíso,
en donde fue embarcado en el Buque Aquiles
hasta la Isla de Pascua.
El container vacío del moai, con el
molde "recordatorio de la presencia ausente",
según lo define la artista, albergará
los registros de la epopeya de la devolución
(registro fotográfico, audiovisual,
poético, musical y sociológico).
La idea de Velasco es exhibirlo, con su nuevo
contenido, en tres países, que considera
"paradigmáticos en la apropiación
de lo ajeno". Se trata de Estados Unidos,
Inglaterra y Bélgica, en cuyos museos
locales se guarda gran parte del valioso patrimonio
de la Isla, incluidas las tablillas parlantes
que consignan su escritura original.