|
Esta vez, el proceso de recopilación
y procesamiento de información permitió
elaborar con una base de datos más especializada
que arrojó mayores detalles sobre actividades
no registrados anteriormente, involucrando nuevos
sujetos e instituciones que contribuyen a la creación,
reproducción, circulación y conservación
de obras y servicios culturales. Es decir, la
actual edición ya no sólo cuenta
con información acerca de creadores e intérpretes,
sino que releva la importancia de técnicos
de apoyo, formadores, reproductores y conservadores
de los bienes producidos por la creatividad e
identidad chilenas.
De esta forma, en el nuevo
Directorio puede encontrarse a tramoyas, iluminadores,
sonidistas, vestuaristas, maquilladores, imprentas,
empresas de distribución, salas de ensayo
y grabación, entre tantos otros, que participan
activamente en el proceso de gestión, producción,
difusión y distribución de las obras
artísticas o bienes culturales.
En la convicción de
que insumos como la Cartografía Cultural
son imprescindibles para formular políticas
culturales capaces de descentralizar y desconcentrar
la gestión y los recursos, la Unidad de
Estudios y Análisis de la División
de Cultura del Ministerio de Educación
ha trabajado en la continuidad del proyecto desde
su implementación, hace cinco años
y ya se encuentra trabajando en la preparación
de la próxima edición del Directorio,
que deberá hacer su aparición pública
en dos años más.
Uno de los aportes del Directorio
es ser un eje de diálogo con las entidades
encargadas de la política cultural de otros
países latinoamericanos, llegando a contar
con reconocimiento internacional como una de las
iniciativas más destacables emprendidas
por el Estado chileno en materia de políticas
culturales. Otro valor del Proyecto es su significado
y potencialidad para la propia comunidad cultural
del país, donde ha generado encuentro y
debate, abriendo la posibilidad del reconocimiento
de la diversidad cultural del país.
En estos momentos están
en distribución 7.000 ejemplares del Directorio
Cultural 2001-2002, los que a través de
los Departamentos de Cultura de las Secretarías
Regionales Ministeriales de Educación,
llegan a distintos agentes y entidades vinculadas
a la cultura, tales como: bibliotecas, municipios,
organizaciones culturales, gremios, asociaciones
y gestores culturales, entre otros.
Además, se han distribuido
Directorios a las Embajadas en Chile, y Embajadas
chilenas en el extranjero, así como a Ministerios
y reparticiones públicas vinculadas con
el ámbito cultural.
|