Todo
lo que puede coleccionar un viajero
desesperado
En la comuna de Hualpén, provincia
de Concepción, se ubica el
parque y museo Pedro del Río
Zañartu, bautizado con el nombre
del ilustre vecino penquista que lo
donó a la ciudad junto con
una increíble colección
de objetos recolectados compulsivamente
en viajes alrededor del mundo, a los
que se lanzó como un antídoto
contra la tristeza por la pérdida
de su familia.
Revisa
el álbum del Museo
de Hualpén.
Museo
Hualpén
Martes a domingo de 9 a 18 hrs
Teléfonos: 2426399 /
2417386
Camino Desembocadura s/nº
Hualpén
Declarada Monumento Nacional, la residencia
de don Pedro del Río Zañartu,
construida en 1870 en el fundo de Hualpén,
donado a la ciudad de Concepción,
alberga una ecléctica y exótica
colección de más de 3
mil piezas provenientes de todo el mundo.
Desde una muñequita japonesa
hasta una momia egipcia, pasando por
monedas, libros, pinturas, armaduras,
cerámica china, figuras de arte
sacro, platería mapuche, una
canoa fueguina y un traje ritual de
una tribu colombiana, además
de las dependencias de la casa familiar,
con su mobiliario victoriano, conforman
el atiborrado fruto de un coleccionista
desesperado, que utilizó sus
barcos y su fortuna para recorrer el
planeta recogiendo cuanto objeto pudiera
contribuir a llenar el vacío
dejado por la muerte de su esposa y
sus 2 hijos.
La aristócrata Rosa Serrano,
primera esposa de Don Pedro, falleció
en 1880, junto a los dos hijos del matrimonio,
producto de una feroz epidemia de difteria,
enfermedad intratable en aquel tiempo.
Cuatro viajes alrededor del mundo fueron
la opción del desdichado viudo,
para sobreponerse a la tragedia. Empresa
más que viable si se considera
la solvencia de este hombre dueño
de una productiva hacienda que vendía
trigo, leche, quesos, entre otros productos,
y en cuyo patrimonio figuraban cinco
barcos, uno de los cuales perdió
en una travesía. Hazañas
en las que no sólo acumuló
objetos, sino también experiencias,
que narra en su libro Viaje por un chileno
alrededor del mundo, prologado nada
menos que por Benjamín Vicuña
Mackenna.