Te recomendamos

- Museo Naval
-Patrimonio Marítimo

Comunidad Activa
Sugerir Temas
Sugerir Agenda
Sugerir Links
 
Vivan los Museos
Inicio/ Vivan los Museos...
1 /
Mayo 2009
 
Museo San José del Carmen de El Huique
El esplendor de la hacienda chilena

Un paseo verdaderamente fascinante, que permite sensibilizar fácilmente a grandes y chicos con el patrimonio,  las tradiciones y los modos de vida de la hacienda chilena en el siglo XIX, es la visita al Museo San José del Carmen de El Huique.   Una fabulosa casa patronal, bellamente alhajada y excepcionalmente mantenida por el Ejército, en sus distintos espacios y habitaciones originales, propiedad de Gertrudis Echeñique y el ex Presidente de Chile, Federico Errázuriz Echaurren y, posteriormente,  del matrimonio conformado por  su hija Elena y el famoso diplomático Renato Sánchez.


Tras su muerte, en 1966, doña Elena Errázuriz Echeñique, hija del Presidente Federico Errázuriz Echaurren y de la señora Gertrudis Echeñique, quien heredó de su padre la Hacienda El Huique, dejó un testamento a sus hijos en el que manifestaba su voluntad de que ésta fuera conservada como un valioso patrimonio cultural.  Una propiedad de enorme tradición que, a  través  de su historia, desarrolló una identidad propia que perdura hasta hoy.  Ejemplo de ésta es el "bonete huicano", también en exhibición, que consiste en un sombrero de copa en punta con ala ancha, confeccionado en lana de oveja prensada, bordado a mano con escenas del campo y flores de vivos colores.  La hacienda tiene su origen  en la  subdivisión de la antigua  Hacienda Larmagüe, que en el siglo XVIII, llegó a abarcar  30 mil  hectáreas del Valle de Colchagua. 

Cumpliendo los deseos de su madre, y  siendo imposible mantener el total de la hacienda, luego de su división como consecuencia de la reforma agraria de 1967, sus últimos dueños la familia  Sánchez de Loria Errázuriz, decidieron traspasar al Ejército de Chile, en 1975, el inmueble   declarado  Monumento Histórico Nacional en 1971.  En 1996 se creó el Museo San José del Carmen del El Huique, dependiente del Departamento Patrimonio Histórico Cultural del Ejército, como Museo Histórico Costumbrista y Agrícola.  

Construida en 1829, de  adobe y madera, con techos de tejas de arcilla y suelos de pastelones de ladrillo -completamente  alhajado con mobiliario original del siglo XIX y principios del XX-, el  Museo permite revivir, al  detalle, el día a día de la hacienda, núcleo social de una época en que la agricultura constituye la base de la economía nacional.  Alrededor de la casa patronal, se ubican las viviendas de inquilinos, la lechería, la escuela, talleres, bodegas y cine, entre otras construcciones, conformando un centro de producción agrícola y ganadera  autosuficiente,  que albergaba a centenares de personas.   

Las labores cotidianas del campo, los  elegantes modos y costumbres de la familia Errázuriz – Echeñique y sus descendientes y  su religiosidad, claramente representada en la riqueza de la capilla, inaugurada en 1852, cuya imaginería incluye valiosas pinturas y tallas coloniales, así como en imágenes de devoción privada - fanales del Niño Jesús y vírgenes en las habitaciones- pueden apreciarse en el recorrido por sus distintas dependencias.

Todo tipo de herramientas, indumentarias, equipamientos del siglo XIX, incluida  una insólita pieza de frío que actúa como refrigerador y el pozo en el patio central, donde se obtiene toda el agua de la casa, así como adelantos que se van incorporando a lo largo de la primera mitad del siglo XX, forman parte de la visita, dando cuenta de innumerables aspectos que determinan la historia de la sociedad terrateniente y, en general, la evolución  de las formas de vida en Chile. 

La lavandería con sus estantes ocupados por finas sábanas del mejor algodón y mantelería bordada a mano; la cocina con sus vajillas y servicios importados de Europa, los muebles, tapices, papeles murales, pinturas y un sinnúmero de elementos decorativos, todo de extraordinaria calidad y buen gusto, conforman una atractiva experiencia para los amantes de las artes decorativas, las antigüedades y las tradiciones de campo. 

El museo se inserta en un área protegida denominada Zona Típica por el Consejo de Monumentos Nacionales, la cual abarca 79,85 hectáreas del  hermoso entorno agrícola  de Palmilla, comuna que se ubica en una amplia llanura,  entre la cuenca del río Tinguiririca y las  colinas de los cordones costeros.

Varios  terremotos, así como la inundación de 1986, que provocó el desborde del río Tinguiririca, han ocasionado daños al edificio de adobe.  El Ejército ha asumido su conservación, realizando trabajos de restauración arquitectónica en las habitaciones, pisos y jardines de la casa patronal, con un criterio de mínima intervención y máxima fidelidad a la construcción original.



Subir
1 /
     
     ¿Tu Favorito?  Escríbenos
 Mapa
 Créditos  Un Sitio:
 Patrocina:
 Ganador del: