Te recomendamos
Historia de Cartagena

Comunidad Activa
Sugerir Temas
Sugerir Agenda
Sugerir Link
Chile Crónico
Inicio/Chile Crónico...
 
Junio 2006
1 / 2 /
Enrique Molina en el Liceo de Talca

 

Enrique Molina -futuro fundador de la Universidad de Concepción-, nombrado Rector del Liceo de Talca el año 1905, impulsó una verdadera revolución en la enseñanza secundaria, con proyecciones a todo el país. El Instituto Pedagógico, con sus profesores alemanes, pudo enorgullecerse de este maestro que pidió celebrar el centenario con una Ley de Instrucción Primaria Obligatoria.

Por Miguel Laborde

Fue un genio, capaz de estudiar varios idiomas extranjeros para estudiar la obra de los pensadores en su idioma original. De ahí que mientras hace clases o dirige liceos en el sur, al mismo tiempo está leyendo a los principales nuevos filósofos del mundo, a los que dará a conocer en Chile tanto por conferencias como incluso por traducciones. Su nivel, está demás decirlo, era universitario.

Fue un lujo, entonces, que la ciudad de Talca lo recibiera como rector de su liceo el año 1905. Para bien y para mal, en las ciudades provinciales el rector del liceo era uno de los principales personajes. Se le respetaba mucho, pero también se observaba con cierto recelo la posición ideológica de cada uno, en esos años de ácidas confrontaciones entre católicos y masones.

Como también había personajes locales que actuaban de "profesores", era fácil que las ideas del rector se discutieran en las tertulias de las casas principales. Como apoyo, Molina se llevó de vicerrector a Alejandro Venegas, compañero de estudios y también en el Liceo de Chillán.

El Liceo de Talca no es el que conocemos hoy; según el propio Molina, ocupaba "un viejo caserón de un piso, achaparrado, ruinoso y por entonces sucio". Nada para inspirar el cultivo del conocimiento... Tanto era el frío que los profesores, en invierno, entraban con un ladrillo caliente de "estufa personal". La disciplina era feroz, con castigos de más de cien horas... Entre los más sancionados estaba, nada menos, Mariano Latorre.

Más modernos, Molina y Venegas oían a los estudiantes y crearon las consejerías sistemáticas para atender a sus demandas y necesidades, así como también se remozó y pintó completo el caserón que no había visto un aseo profundo en años. También despidieron profesores de larga data, los no dispuestos a reformar el sistema de enseñanza que ellos traían del Instituto Pedagógico y del célebre Congreso Educacional de 1903, donde se enfrentaron los humanistas con los que querían una formación más práctica.

Los talquinos pronto se dividieron, a favor y en contra de la transformación de su liceo. El diario conservador local, domingo tras domingo, los atacaba.

 
Subir
1 / 2 /
     
 Música  ¿Tu Favorito?  Escríbenos
 Mapa
 Créditos  Un Sitio:
 Patrocina:
 Ganador del: