Plaza de Aramas Arturo Prat Chacón, a principios del siglo XX.
 
Museo Regional de Iquique. Fue sede de los Tribunales de Justicia. Exhibe colecciones de objetos que pertenecieron a los pueblos indígenas que habitaron el desierto, como los diaguitas y los incas. La vida de las salitreras se refleja en las fotografías, herramientas y muebles exhibidos. Entrada: $300.
Ubicación: Baquedano 951.
 
Especial: Valparaíso Patrimonio de la Humanidad.
 
Letra de canciones
La Joya del Pacífico
Iquique jamás te olvidaré

Letra de canciones
- Iquiquechumbeque.cl
 
Comunidad Activa
Sugerir Temas
Sugerir Artículos y Links
Publicar en Agenda
Textos
Inicio/Biblioteca/Textos...



Iquique y Valparaíso de la mano de Víctor Acosta


Ahora que Valparaíso es Patrimonio de la Humanidad, los porteños entre otras tantas obligaciones, deberán rescatar del olvido a Víctor Acosta, autor de las canciones La Joya del Pacífico y de Iquique jamás te olvidaré. Su legado musical es prácticamente desconocido y su biografía sigue siendo un misterio. Recuperar su contribución musical, socializar su canto y su música, parecen ser tareas urgentes.


Por Bernardo Guerrero

En los años 50, en las casas de Iquique se escuchaba el vals Iquique, jamás te olvidaré, grabado por el sello Odeón. Años más tarde, al volver escuchar ese disco supe que su autor era Víctor Acosta.

Víctor Acosta es además el autor del vals La Joya del Pacífico, dedicado a Valparaíso, y que inmortalizara Lucho Barrios. El primer vals citado de Víctor Acosta, ha sido regrabado en la voz de Walter Chamaca, y la orquesta de Mario Berríos, en el Disco Compacto Las canciones del Chumbeque a la Zofri, Volumen I y II. En él se recupera a este autor y cantante, quien en el disco 78 rpm, hizo bailar al Iquique puerto-caleta deprimido de la época post-boom del salitre, que transcurre entre los años 30 y los 60.

Víctor Acosta, al juzgar por estas dos canciones pecó de adulterio. Amó a Iquique como si fuera Valparaíso y viceversa. Compartió lealtades con los dos puertos principales de Chile, y de paso los hermanó. El puente musical que une a los dos puertos lo ayudó a construir este artista.

El amor profesado a Iquique, clandestino tal vez, lo expresa de este modo el cantautor: "Es un amor que nunca olvidaré/ entre mi pecho vive escondido/ Puerto de Iquique/ tú bien lo sabes/ que yo jamás, jamás te olvidaré".

A juzgar por la información que poseemos Víctor Acosta se paseó por toda la geografía chilena, acompañado de sus guitarras, y de Italo Martínez, Willie Zegarra y Juan Ibarra, entre otros. Participó en circos, animó veladas teatrales, y como si lo anterior fuera poco, compuso valses como los reseñados.

El vals que comentamos tiene la particularidad que entrega valiosas informaciones sobre la vida social de Iquique, y que ahora parecen estar en retirada. El Carnaval, y su entierro en Cavancha, el teatro Nacional -consumido por un voraz incendio el 25 de noviembre de 1970- el Shangai un salón de baile de los años 40, son algunos de los hitos fundamentales de la sociabilidad popular iquiqueña de aquel entonces.

Es el Iquique que lucha desesperadamente por salir de la crisis. La desesperación ha llegado a tanto que el 21 de mayo de 1957 la ciudad amanece con la bandera chilena a media asta en señal de protesta contra el centralismo santiaguino. Sólo el deporte, que gatilló la feliz expresión "Iquique, tierra de campeones" hizo el milagro, por lo menos a nivel simbólico, que el centralismo no olvidara a los iquiqueños. Pero volvamos a nuestro cantautor, como se dice ahora.

Víctor Acosta recrea la vida bohemia que todo puerto que se precie de tal necesita para definirse. Si Valparaíso tuvo su Roland Bar, Iquique tuvo su Bar Inglés, su American Bar y su Bar California, que formaban un triángulo camino al puerto. El humor popular, prefirió la copia al ingenio, y los bautizó como el Triángulo de las Bermudas.

El vals en comento es una declaración de amor a Iquique y es, a la vez, un juramento de fidelidad que todo amante que se precie de tal necesita manifestar: la voluntad del no olvido. Cosas de enamorados, por cierto.

Los recuerdos de Iquique son la principal levadura para hacer fermentar ese amor. Dice Acosta: "Es por eso que viven en mi mente/ los recuerdos que nunca olvidaré/Iquique glorioso te recuerdo/ y jamás yo te olvidaré".

El legado musical de Víctor Acosta es prácticamente desconocido en la actualidad. Su biografía sigue siendo un misterio. Recuperar su contribución musical, socializar su canto y su música, parecen ser tareas urgentes.

En un país tan dado al olvido y a la mala memoria, cada vez que cantemos La Joya del Pacífico y el Iquique jamás te olvidaré, un rumor de olas de Cavancha y de Las Salinas, del Bar Inglés y del Roland Bar, le estarán homenajeando.

Ahora que Valparaíso es Patrimonio de la Humanidad, los porteños entre otras tantas obligaciones, deberán rescatar del olvido a Víctor Acosta.

 
subir
     
< 1
|
     
"Prohibida la reproducción de imágenes y textos sin previa autorización escrita."
Agregar a Favoritos
Escríbenos
Mapa del Sitio
Créditos
Un Sitio
Patrocina